May 21 2014

Provincia De La Sagrada Familia

¡Amanece el día 11 de Mayo de 2014, fiesta congregacional, se abre una nueva etapa…!

Sentimos que el aire viene cargado con gran novedad y experimentamos que algo nuevo está pasando, nuestro ser, el ser da cada una de las hermanas de la Provincia de la Sagrada Familia, siente en su interior algo extraño: expectación, alegría, incertidumbre, esperanza …

Litúrgicamente es un día grande: es el día del Buen Pastor, la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones y el 129 aniversario de la Fundación de la Congregación y en la Región Valenciana, que tiene sabor a amigoniano, es la fiesta de la Virgen de los Desamparados y en todo este marco, que se convierte en signo, nos preparamos para participar en la Celebración Eucarística, que tiene lugar en Masamagrell, en la Casa-Madre.

La Capilla de nuestra casa de Masamagrell, esta radiante y muy bien ambientada. Sobre un pequeño atril, está el Libro de la Historia de la Provincia que recoge los 63 años de nuestra historia; en la parte central del altar resalta la palabra NAZARET, che es el nombre de la nueva Provincia europea y está colocado un libro en blanco símbolo de la nueva historia congregacional que hoy vamos a seguir escribiendo; completan la ambientación el busto del Padre Luis, que con su sonrisa cariñosa, nos invita a la confianza, el pergamino con los nombres de las 219 hermanas que componen la nueva Demarcación, la bandera de la Congregación y, a sus pies, las seis banderas de los países que hoy componen “nuestra Provincia Nazaret”: España, Eslovaquia, Alemania, Polonia, Italia y Bélgica.

Todas las hermanas que tenemos la suerte de vivir este momento nos dirigimos al sepulcro del Padre Luis: la Hna. Mª Reyes, Superiora Provincial y su Consejo, las hermanas de las comunidades de Valencia, Montiel (Benaguacil), Massamagrell, Segorbe, Altura, Meliana, Nules, Teruel y hermanas representantes de los lugares más lejanos: de La Línea y de Bata. Nos acompañan desde el coro nuestras hermanas mayores y nos sentimos unidas a las hermanas que por la distancia no estan presentes pero si celebran, a la misma hora, esta acontecimiento congregacional. Ante el Sepulcro del Padre Fundador, la Hna. Mª Reyes hace presentes a todas las Hermanas de la Congregación y luego, en un momento de profundo silencio escuchamos la palabra que hoy nos dirige Luis Amigó: “debéis procurar también haya entre vosotras una íntima unión, pues en ella esta el secreto de la fuerza…” (OCLA 1833); “no temáis perecer en los despeñaderos y precipicios en que muchas veces os habréis de poner para salvar la oveja perdida…” (OCLA 1831). Y todas, como respuesta, cantamos: “Desde el cielo, Padre Fundador, mira hoy a tu Congregación, que se esfuerza por seguir en la Iglesia y con tu luz, el ideal de santidad que le mostraste tú…”!

El pasillo hasta llegar al sepulcro, lo recorremos admirando la exposición de fotografías de los distintos Consejos provinciales empezando desde la organización en provincias en el año 1951, y finalizando con la foto del grupo de hermanas que participó en el último capítulo de la Provincia Sagrada Familia en enero de 2014 y esto nos permite hacer memoria del “camino recorrido” y proyectarnos hacia “el camino por recorrer…”

La Eucaristía es presidida por el P. Manuel Carrero RTC y concelebran con él seis hermanos Terciarios Capuchinos, un padre Capuchino de la Magdalena, el Párroco de Masamagrell: participan en la Eucaristía algún otro terciario capuchino y entre ellos el Vicario Provincial, Fr. José Miguel Bello que representa a toda la Provincia hermana y todo esto da la celebración un sentido eclesial y de familia.

La liturgia se va viviendo con emoción contenida…. Resuenan con fuerza todos los textos litúrgicos y esperamos con gran expectación la lectura de los Decretos de Supresión de la Provincia “Sagrada Familia” y de Erección canónica de la nueva Provincia “Europea”. Antes del acto penitencial la Hna. Mª Reyes Jimeno, Superiora Provincial, lee el decreto de Supresión y a continuación, como espacio de serenidad, escuchamos la canción: “Era El, el que encendía mi fe/ el que llenaba mi vida de amor/ era el Señor…Era El, el que nos hizo crecer/ el que llenó nuestra vida de amor/ era el Señor”.

Después del Evangelio en el cual Jesús, como Buen Pastor, nos dice “yo soy la puerta, quien entre por mí se salvará… y encontrará pastos…yo he venido para que tengan vida” se lee el decreto de la Erección canónica de la Nueva Provincia que recoge todos los pasos vividos hasta ahora en esta etapa de reestructuración. Todas escuchamos con una atención muy particular las palabras claves: “la nueva Provincia se denominará “NAZARET”, tendrá su sede en la casa que la Congregación tiene en Madrid, en General Asensio Cabanillas, nº 23 y celebrará su fiesta patronal el 25 de Marzo, solemnidad de la Anunciación del Señor”.

Y como respuesta a esta nueva realidad cantamos “Qué bien se está en Nazaret…,”

Después, en la homilía, nuestro hermano Manuel Carrero, recogió los fundamentos del espíritu de la nueva Demarcación provincial, haciendo alusión a los elementos de nuestro carisma, y…ante el silencio significativo, embargado de emoción, nos invitó a dar un aplauso, que resonó con fuerza, recogiendo toda clase de sentimientos en las hermanas allí presentes… Hemos de añadir también que no faltaron las lágrimas. A continuación renovamos nuestros votos, que, momento, cobran gran significatividad...

El canto del Ofertorio, “Manos abiertas, ante ti Señor”, dispone nuestro espíritu a pedir un corazón sencillo, que acoge y vive para los demás; al darnos el ósculo de Paz y comulgar a un Dios “que es todo bien, sumo bien…, saboreamos la palabra “Nazaret”, que nos habla de de fraternidad, comunión, minoridad y misión.

La celebración termina con el Himno de la Congregación: “Siempre en vela…”

Invitadas a disfrutar del Ágape Fraterno, pasamos a la sala amigoniana, preparada por nuestras hermanas de Massamagrell asi como hacían las primeras comunidades, en la Iglesia que empezaba a nacer. Se sentía esa alegría nostálgica y, a la vez, la presencia del Señor Resucitado, con el interrogante a los de Emaús, “¿De qué vais hablando por el camino?” La Hna. Mª Reyes, antes de finalizar, nos invita a todas a dar gracias por la Congregación, por las hermanas que nos han precedido, por la huella evangélica y carismática que nos han dejado.

Para terminar escuchamos la Palabra de Dios del Evangelio de Lucas:

“Vino a Nazaret, donde se había criado y, según su costumbre, entró en la sinagoga el día de sábado, y se levantó para hacer la lectura. Le entregaron el libro del profeta Isaías, y desenrollando el volumen, halló el pasaje donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido. Me ha enviado a anunciar a los pobres la Buena Nueva, a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor (Lc 4, 16-19)

Y recitamos juntas un salmo de Gracias por la Congregación

Señor y Padre nuestro, que has querido convocarnos
y congregarnos en Jesús por el Espíritu para que seamos evangelio vivo
a gloria del Padre y en servicio de los demás

Te damos gracias por nuestra Familia Religiosa
de Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia

Gracias, Señor, por las Hermanas que nos han precedido:
por su sencillez y su entrega, por su fidelidad y testimonio,
por su espíritu de fraternidad;
gracias por su sacrificio, tantas veces, sellado con su sangre.

Que este encuentro fraterno sea para nosotras, Fuente de renovación,
según las exigencias del Carisma que nuestro Fundador, Luis Amigo,
ecibió del Espíritu y transmitió como preciosa herencia a toda la Congregación.

Señor y Padre nuestro, ayúdanos a vivir siempre atentas a tu Palabra, como María,
a fin de que nos convirtamos en transparencia de Jesús,
a cuyo seguimiento hemos dedicado, por vocación y queremos dedicar con fidelidad creciente, toda nuestra vida.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén

Con la convicción de que hemos sido convocadas por el Padre y congregadas en Jesús por el Espíritu, iniciamos esta NUEVA ANDADURA, con un amor muy grande a nuestra Congregación.