Jul 01 2014

Este segundo día del Capítulo ha sido marcado por el silencio y la reflexión sobre el lema del capítulo:

DÍA 28 DE JUNIO 2014

NAZARET: LUGAR TEOLÓGICO DE FRATERNIDAD, COMUNIÓN, MINORIDAD Y MISIÓN

Nos ha iluminado y acompañado el padre Aquilino Bocos, claretiano, que desde los inicios ha compartido con nosotras varios momentos del proceso de Reestructuración.

Nos ha invitado a la alegría: “Hoy, ha dicho, es un día de gozo, para manifestar la alegría y satisfacción de lo que se ha trabajado en estos años; es un éxito haber logrado la nueva Provincia”.

El Padre Aquilino en su reflexión ha subrayado varios puntos:

  • “La nueva Provincia tiene memoria y futuro: tenemos que dar gracias por todo cuanto se ha realizado de análisis de la realidad, de conversión, de reconciliación, de mirar en la misma dirección…esta nueva realidad tiene más vitalidad: más posibilidades de acción pastoral, para la configuración de equipos, para reforzar la formación de los miembros y los laicos”.
  • El nombre Nazaret es programático: ES SELLO DE IDENTIDAD, ES ESTILO DE COMUNIDAD, ES FUERZA DE CRECIMIENTO.
  • La meditación de Pablo VI en Nazaret nos ofrece consideraciones para comprender qué es Nazaret para nosotras:

    “Nazaret es la escuela de iniciación para comprender la vida de Jesús. La escuela del Evangelio. Aquí se aprende observar, a escuchar, a meditar, a penetrar en el sentido, tan profundo y misterioso, de aquella simplísima, humildísima, bellísima manifestación del Hijo de Dios.

    Casi insensiblemente, acaso, aquí también se aprende a imitar. Aquí se aprende el método con que podremos comprender quién es Jesucristo. Aquí se comprende la necesidad de observar el cuadro de su permanencia entre nosotros: los lugares, el templo, las costumbres, el lenguaje, la religiosidad de que Jesús se sirvió para revelarse al mundo. Todo habla. Todo tiene un sentido. Todo tiene una doble significación: una exterior, la que los sentidos y las facultades de percepción inmediata pueden sacar de la escena evangélica, la de aquéllos que miran desde fuera, que únicamente estudian y critican el vestido filológico e histórico de los libros santos, la que en el lenguaje bíblico se llama la "letra", cosa preciosa y necesaria, pero oscura para quien se detiene en ella, incluso capaz de infundir ilusión y orgullo de ciencia en quien no observa con el ojo limpio, con el espíritu humilde, con la intención buena y con la oración interior el aspecto fenoménico del Evangelio, el cual concede su impresión interior, es decir, la revelación de la verdad, de la realidad que al mismo tiempo presenta y encierra solamente a aquéllos que se colocan en el haz de luz, el haz que resulta de la rectitud del espíritu, es decir, del pensamiento y del corazón —condición subjetiva y humana que cada uno debería procurarse a sí mismo—, y resultante al mismo tiempo de la imponderable, libre y gratuita fulguración de la gracia —la cual, por aquel misterio de misericordia que rige los destinos de la humanidad, nunca falta, en determinadas horas, en determinada forma; no, no le falta nunca a ningún hombre de buena voluntad—. Este es el "espíritu".

    Aquí, en esta escuela, se comprende la necesidad de tener una disciplina espiritual, si se quiere llegar a ser alumnos del Evangelio y discípulos de Cristo. ¡Oh, y cómo querríamos ser otra vez niños y volver a esta humilde, sublime escuela de Nazaret! ¡Cómo querríamos repetir, junto a María, nuestra introducción en la verdadera ciencia de la vida y en la sabiduría superior de la divina verdad!

    Pero nuestros pasos son fugitivos; y no podemos hacer más que dejar aquí el deseo, nunca terminado, de seguir esta educación en la inteligencia del Evangelio. Pero no nos iremos sin recoger rápidamente, casi furtivamente, algunos fragmentos de la lección de Nazaret.

    Lección de silencio. Renazca en nosotros la valorización del silencio, de esta estupenda e indispensable condición del espíritu; en nosotros, aturdidos por tantos ruidos, tantos estrépitos, tantas voces de nuestra ruidosa e hipersensibilizada vida moderna. Silencio de Nazaret, enséñanos el recogimiento, la interioridad, la aptitud de prestar oídos a las buenas inspiraciones y palabras de los verdaderos maestros; enséñanos la necesidad y el valor de la preparación, del estudio, de la meditación, de la vida personal e interior, de la oración que Dios sólo ve secretamente.

    Lección de vida doméstica. Enseñe Nazaret lo que es la familia, su comunión de amor, su sencilla y austera belleza, su carácter sagrado e inviolable; enseñe lo dulce e insustituible que es su pedagogía; enseñe lo fundamental e insuperable de su sociología.

    Lección de trabajo. ¡Oh Nazaret, oh casa del "Hijo del Carpintero", cómo querríamos comprender y celebrar aquí la ley severa, y redentora de la fatiga humana; recomponer aquí la conciencia de la dignidad del trabajo; recordar aquí cómo el trabajo no puede ser fin en sí mismo y cómo, cuanto más libre y alto sea, tanto lo serán, además del valor económico, los valores que tiene como fin; saludar aquí a los trabajadores de todo el mundo y señalarles su gran colega, su hermano divino, el Profeta de toda justicia para ellos, Jesucristo Nuestro Señor!

    (Pablo VI, 5 – I – 1964).

    DÍA 28 DE JUNIO 2014: SEGUNDO DÍA DEL CAPITULO
    • Una Provincia cuando nace es como un niño frágil, pero en él está la vida….Al iniciar este itinerario nuevo de vida y misión tratad de ser libres, responsables y disponibles… En los destinos es donde damos la altura de la calidad de vida fraterna y apostólica.
    • En el camino de la minoridad…la Provincia que reconoce su pequeñez, minoridad en la aceptación de la diferencias…Ejercéis la minoridad en la aceptación de todas y colaborando con todas, con aquel espíritu que decía el P. Fundador: “Debéis procurar haya entre vosotras una íntima unión, pues en ella está el secreto de la fuerza”…(CC32)
    DÍA 28 DE JUNIO 2014: SEGUNDO DÍA DEL CAPITULO

    Siguiendo con la reflexión sobre la nueva Provincia, el P. Aquilino, continúa diciéndonos que, se trata de pronunciar el “nosotros provincial” y nos propone cuatro principios tomados de algunas consideraciones del Papa Francisco para construir este “nosotros provincial”.

    1. El tiempo es superior al espacio. Debemos trabajar a largo plazo sin obsesionarse por resultados inmediatos
    2. La unidad prevalece sobre el conflicto
    3. La realidad es más importante que la idea
    4. El todo es superior a la parte.

    Dedicamos el resto de la mañana a la reflexión personal guiadas por una pauta.

    A las 16.00 h. nos encontramos en la sala capitular y fuimos a trabajar por grupos compartiendo las fortalezas y fragilidades al comenzar la nueva andadura de la Provincia.

    A las 18.00 h, después del Acto Mariano, pasamos a la plenaria donde las secretarias de cada grupo expusieron lo trabajado. El P. Aquilino concluyó diciéndonos, que: “el movimiento se muestra andando”

    Terminamos con la Celebración de la Eucaristía como acción de gracias por todo lo vivido en este día, en que hemos celebrado la fiesta del Corazón Inmaculado de María.

    Agradecemos a todas las Hermanas que se han hecho presentes con su recuerdo y oración.