Feb 01 2012

El seguimiento de Cristo, implica una respuesta personal y libre, se hace en fraternidad como el lugar de encuentro, donde las hermanas nos acompañamos y compartimos el gozo de la llamada.

La Fraternidad es un elemento esencial como Terciarias Capuchinas, desde nuestra espiritualidad Franciscana, intentamos acoger y amar a las hermanas como don de Dios.

Celebramos a Jesucristo en fraternidad a través de la oración-contemplación, la Palabra de Dios, la liturgia y la oración de alabanza.

Nuestro Padre Fundador desde el inicio de la fundación quiso que en la Congregación no hubiera distinciones sino sentirnos todas iguales, por ello ponemos gran empeño en la construcción diaria de la fraternidad recreando el estilo de la Familia de Nazaret con unas relaciones cálidas, que favorezcan el crecimiento humano y espiritual de cada hermana.

Desde la práctica del discernimiento acogemos y valoramos los dones de cada una y somos enviadas a la misión evangelizadora en las diferentes actividades que realizamos.

La obediencia es un elemento esencial de la fraternidad, recalcando la dimensión de caridad, servicio y humildad mutua mediante la llamada obediencia caritativa.

Actualmente en la Congregación somos 1277 hermanas, distribuidas en 217 fraternidades locales, en 31 países, en cuatro continentes.