Jul 24 2018

montiel

Del 1 al 31 de julio 2018, ha tenido lugar en la Casa Santuario de Ntra. Sra. de Montiel – Benaguacil-España, el Mes de Espiritualidad 2018, dentro de la Formación Permanente de nuestra Congregación de Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia, en el que han participado 17 hermanas, acompañadas por Hna. Mª Luisa García, Vicaria general y Hna. Mª Anabelle Céspedes, 3ª Consejera general, responsables en el Gobierno general de la Formación permanente e inicial respectivamente. Las hermanas provenían de 7 países, trabajando actualmente en 9 de cuatro continentes: España, Colombia, Brasil, Korea del Sur, Guatemala, Costa Rica, El Salvador, R.D. Congo, Tanzania, Ecuador, Cuba, Italia.

El tema global de este Mes de Espiritualidad ha sido: “Aprendiendo a acogernos y amarnos como don de Dios” que da comienzo a la tercera fase del Proyecto congregacional “Crecimiento y Transformación”. El objetivo de este tiempo de formación permanente consistía en: Resignificar la vida de las hermanas en sus dimensiones humana, espiritual, carismática, fraterna y apostólica, para mantener una respuesta fiel y actualizada a la constante llamada del Señor y vivir como mujeres consagradas, integradas y unificadas.

Para cumplir el objetivo, entre los núcleos contemplados en el Mes de Espiritualidad se han desarrollado temas bíblicos, de conocimiento personal, franciscanos, carismáticos y amigonianos, sin olvidar la interculturalidad, con un tiempo igualmente de Ejercicios Espirituales y contando con el privilegio de realizar las rutas por los diversos lugares fundacionales de la geografía valenciana: Massamagrell, Godella, Valencia, Altura, Segorbe… momento ciertamente importante, especialmente para quienes se acercaban por primera vez a ellos. La acogida de hermanas y hermanos de las distintas comunidades visitadas fue muy fraterna, cercana y cariñosa.

Antes de iniciar el Mes de Espiritualidad en Montiel, habían visitado también en Madrid las distintas comunidades allí presentes, acogidas por las hermanas de la Curia provincial de la Provincia Nazaret, comunidad san Francisco y comunidad El Olivo, que multiplicaron sus atenciones y detalles a las hermanas. y eclesiales. ¡Gracias Señor, por el don de los hermanos!

Todo este tiempo ha sido una posibilidad para las hermanas de conocerse mejor y compartir la riqueza del carisma y la misión desde experiencias, inquietudes, luces recibidas, retos para continuar el camino…

Que el Padre Luis Amigó nos siga acompañando y bendiciendo y con él decimos al Señor: ¡Gracias sean dadas por todo!

Hnas. Mª Luisa García y Mª Anabelle Céspedes