Nuestra Señora de Guadalupe

Los jóvenes amigonianos de Costa Rica y Guatemala se unieron para vivir juntos la experiencia de la Jornada Mundial de la Juventud y también de la Jornada Amigoniana.

Por más de un año, hermanas de las comunidades de Teculután, Chiquimula, Limón, Desamparados, Panamá y la Casa Provincial estuvieron preparando los detalles del encuentro junto con los Religiosos Terciarios Capuchinos de la Virgen de los Dolores.

La travesía

Guatemala y Costa Rica se unen para vivir la JMJ

Los jóvenes guatemaltecos se trasladaron primero a Costa Rica. Su llegada fue el martes 15 de enero. Ellos tuvieron la oportunidad de visitar distintas obras de la Provincia y aprender más sobre el carisma amigoniano.

De la misma forma, el encuentro propició un intercambio cultural ya que el miércoles 16 de enero, las estudiantes del Colegio Nuestra Señora y los guatemaltecos tuvieron la oportunidad de compartir las danzas típicas de sus países.

Ese mismo día, los jóvenes chapines visitaron la Basílica de los Ángeles y ofrecieron su jornada a la Negrita.

Por la tarde, tuvieron la oportunidad de estar presentes en la Eucaristía, ocasión que sirvió de motivación para los muchachos y muchachas.

De Costa Rica a Panamá

Luego de haber descansado y haber compartido un rato agradable en suelo tico, las delegaciones ya estaban listas para marchar a Panamá, lugar escogido por la Santa Sede para el encuentro con la juventud del mundo.

Los chapines y ticos estuvieron acompañados por las Hermanas Sheny Fajardo, Elizabeth Santana, Damaris Araya, Paz Martinez y Thelma García, de nuestra Provincia.

La primera noche fueron acogidos por las familias de las hermanas Leticia Serracín e Ildegar Ortega y también por una laica amigoniana perteneciente a la Diócesis de Santiago.

El día 18 de enero llegaron por fin a Chapala, lugar de reunión de la gran familia amigoniana.

Allí se reencontraron con los demás jóvenes amigonianos procedentes de Colombia, Alemania, Nicaragua y Panamá.

Hubo oportunidad para cantar, bailar y hasta adorar a Jesús Sacramentado con la energía que solo los jóvenes pueden aportar.

Krissya León