Feb 01 2012 Movimiento Laical Amigoniano - MLABoletín Descargar Boletín


Somos cristianos y cristianas que hemos experimentado la llamada para seguir a Jesucristo de una manera específica desde el Carisma amigoniano y vivimos la fe en el núcleo familiar y en los grupos amigonianos a los que pertenecemos. Tenemos a Jesús como “motor” de nuestra vida y a nuestro Padre Fundador, Luis Amigó como ejemplo y modelo de entrega a Dios y servicio a los hermanos, desde nuestra realidad laical.

Pertenecemos a la Congregación de Hermanas Terciarias Capuchinas de La Sagrada Familia, como tal, participamos del Carisma amigoniano, pero sin dejar nuestra condición de laicos comprometidos con la Iglesia y la sociedad.

Desde el Consejo General las Hermanas enviamos un Mensaje a:

Queridos laicos y Laicas del Movimiento Laical Amigoniano de todo el mundo. Paz y Bien:

Con nuestro saludo franciscano y en unión de las hermanas del Gobierno General, me dirijo a ustedes afectuosamente, pidiendo a nuestro Padre Luis les siga bendiciendo e interceda ante el Padre, dador de todo bien, por las necesidades de ustedes y de sus seres queridos.

Como es sabido por todos, el proceso para la beatificación de nuestro Padre Fundador está abierto ante la Santa Madre Iglesia y en este momento se necesita un milagro por su intercesión. Quede claro que el milagro lo realiza Dios Padre por intercesión de nuestro Padre Luis.

Todos sabemos de la santidad de nuestro Padre, pero queremos que sea reconocido oficialmente, por toda la Iglesia.

¿Cuál es el camino?

Pedir con mucha fe a Dios que realice el milagro por medio de nuestro Padre Luis. Con mucha fe. Encomendémonos nosotros mismos a su intersección. Digamos a la gente que se encomiende a Dios por medio de nuestro Venerable Padre Fundador. Pidamos con confianza, fe y perseverancia, ÉL hará milagros a través del Padre Fundador.

Es nuestro tiempo, tuyo y mío, para suplicar y pedir el milagro y ojalá insistamos tanto, que se puedan realizar muchos más, para la gloria de Dios y la beatificación de nuestro Padre. Solo se necesita el milagro.

¿De verdad creemos en el poder de Dios? Pidámosle con fe y confianza. Y Dios que no se deja ganar en generosidad, nos dará el regalo, tan anhelado.

Unidos fraternalmente por tan noble causa. Fraternalmente, su hermana:

Arelys Martínez P.