Un sueño hecho realidad: bendición de la Capilla de San José

Barrio Tumpok, Talisay, Negros Occidental, Filipinas

 

El 27 de julio de 2026 quedó grabado como una fecha especial para la comunidad del Barrio Tumpok, en la ciudad de Talisay, Negros Occidental (Filipinas). Después de años de gestiones, dificultades y perseverancia, fue entregada y bendecida la Capilla de San José, Esposo de María, un espacio largamente anhelado por los fieles y promovido con especial empeño por los miembros del Movimiento Laical Amigoniano (MLA), con el acompañamiento de las Hermanas Terciarias Capuchinas.

La historia de este proyecto está marcada por la constancia de la comunidad. Cuando la parroquia solicitó representantes para cada capilla, las hermanas propusieron a la Sra. Sally Adorias y a la Sra. Editha Baynosa, miembros del MLA, para representar al barrio. Ambas asumieron el liderazgo con compromiso y responsabilidad, manteniendo vivo el deseo de contar con un lugar digno para la celebración de la fe.

La necesidad se hizo todavía más evidente con la llegada del nuevo párroco en 2024. Hasta entonces, las celebraciones se realizaban en espacios reducidos o, en algunas ocasiones, en la calle o en la cancha de baloncesto. Debido al tránsito de personas y a las interrupciones que podían producirse durante la Eucaristía, el párroco consideró que aquellos lugares no eran adecuados. La comunidad, que deseaba poder participar en la Santa Misa al menos una vez al mes, comenzó a contemplar con mayor urgencia la construcción de una capilla.

Sin embargo, los primeros pasos se habían dado años antes. En 2017, la Sra. Sally Demawalo, expresidenta del Movimiento Laical Amigoniano y esposa de un exconcejal de Talisay, coordinó con las autoridades del barrio la solicitud de un terreno para levantar la capilla. Reunió para ello las firmas de los habitantes del Barrio Tumpok y de las Hermanas Terciarias Capuchinas de la comunidad del Noviciado. Lamentablemente, tras sufrir un derrame cerebral, el proyecto quedó temporalmente en suspenso.

Con el paso del tiempo, la iniciativa volvió a cobrar fuerza. En 2025, el jefe del barrio concedió permiso para construir en un terreno baldío situado frente al mar, donde los jóvenes acostumbraban a jugar al voleibol. La escasez de recursos hizo pensar inicialmente en una construcción de bambú. De hecho, se levantó una sencilla estructura de este material que sirvió como espacio para la catequesis y donde, en una ocasión, el párroco pudo celebrar la Eucaristía.

El sueño, no obstante, era disponer de una capilla de concreto. Los responsables acudieron al capitán del barrio para solicitar ayuda y comenzaron nuevas gestiones ante las autoridades locales. El 11 de septiembre de 2025 pidieron al párroco que firmara una carta dirigida a la alcaldesa de Talisay. La solicitud fue presentada ante “Angel’s Wings”, la oficina de obras benéficas de la alcaldesa Rowena Lopez Lizares.

El camino todavía sería largo. En diciembre de 2025, al hacer seguimiento de la petición, se les solicitó una propuesta de presupuesto firmada por el capitán del barrio, trámite que pudo completarse en febrero de 2026. El 22 de abril volvieron a preguntar por el estado de la solicitud, especialmente ante la cercanía de la celebración de Flores de Mayo. Se les comunicó entonces que podían recibir materiales, mientras que la comunidad debía colaborar con la mano de obra mediante el tradicional bayanihan, es decir, el trabajo comunitario voluntario.

Llegó mayo y, mientras esperaban una respuesta definitiva, la comunidad celebró Flores de Mayo en la humilde carpa de bambú. Allí se reunieron especialmente los niños, y las actividades fueron compartidas también a través de Facebook. La espera continuó hasta que, en junio, se informó de que los materiales estaban preparados. Tras un nuevo retraso, finalmente fueron entregados durante la segunda semana de ese mes y comenzó la construcción.

No faltaron dificultades ni momentos de desánimo. Surgieron diferencias acerca de quién había realizado las gestiones ante las autoridades locales para conseguir el apoyo al proyecto. Los miembros del MLA, pese a sentirse afectados por algunos comentarios, decidieron no perder de vista lo verdaderamente importante: hacer realidad la capilla. En este proceso encontraron también el apoyo constante de las hermanas Terciarias Capuchinas, que estuvieron disponibles para escucharles, reconocer su esfuerzo y animarlos a continuar.

Una vez terminada la obra, comenzó la preparación de la ceremonia de entrega y bendición. Coordinar las agendas del párroco y de las autoridades municipales no fue sencillo, pero finalmente se fijó la fecha.

El 27 de julio de 2026 tuvo lugar la esperada celebración. Estuvieron presentes la alcaldesa de Talisay, funcionarios del gobierno local, el párroco, miembros del Movimiento Laical Amigoniano, vecinos y las Hermanas Terciarias Capuchinas. Tras el corte de cinta y la entrega de la llave, la presidenta del MLA, la Sra. Sally Adorias, dirigió unas palabras de agradecimiento, recordando el camino recorrido y expresando la alegría de toda la comunidad por ver cumplido aquel sueño.

La Capilla de San José, Esposo de María, comienza ahora una nueva etapa. Las novicias y las hermanas Terciarias Capuchinas  ya reúnen allí a los niños para la catequesis; el espacio sirve también para algunas reuniones del MLA y está previsto celebrar la Santa Misa una vez al mes.

Más que una construcción de concreto, la nueva capilla es fruto de años de esperanza, perseverancia, colaboración y fe. Cada gestión, cada dificultad y cada pequeña aportación fueron haciendo posible que la comunidad de Tumpok disponga hoy de un lugar donde encontrarse, orar y celebrar su fe.

¡Bendito sea Dios!

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