16 de agosto de 2026. La jornada comenzó con un momento de adoración silenciosa ante el Santísimo Sacramento expuesto, seguido de una reflexión en torno a tres palabras clave inspiradas en las lecturas del XX Domingo del Tiempo Ordinario: restaurar, dignidad y esperanza.
A partir de esta disposición espiritual, las participantes profundizaron en la Política para la Protección de Menores y Adultos Vulnerables, comprendiendo que, más allá de ser un documento normativo, constituye un instrumento que invita a vivir con mayor responsabilidad, coherencia, fidelidad y compromiso la misión confiada.
La Hna. Sonia de Fátima Marani Lunardelli y la Hna. Matilde de Jesús Mena Moreno, miembros de la Comisión Congregacional, presentaron el trabajo realizado en torno a esta política. Posteriormente, las hermanas dispusieron de un tiempo para su lectura y reflexión personal.
Durante la tarde se llevaron a cabo las “Conversaciones en el Espíritu”, un espacio de escucha, discernimiento y participación. Al finalizar, las secretarias de cada grupo compartieron en el plenario los principales frutos de las conversaciones. Seguidamente, se abrió un espacio de diálogo que culminó con la aprobación de la Política Congregacional para la Protección de Menores y Adultos Vulnerables.
La jornada contó también con la grata visita de las hermanas de la comunidad del Colegio María Inmaculada de Bogotá, quienes compartieron fraternalmente con las participantes del Consejo General Ampliado. Su presencia fue motivo de alegría y aliento, y una expresión concreta de cercanía y comunión mientras continúa el trabajo del Consejo.
El camino recorrido durante el día dejó en las participantes un sentimiento de plenitud y, al mismo tiempo, renovó el desafío de asumir con responsabilidad el compromiso que corresponde a cada una. Con gratitud por la presencia permanente de Dios en medio de la comunidad, la jornada concluyó con la proclamación del Magníficat de la Santísima Virgen María.